En Argentina, el dólar no es solo una moneda extranjera: es el indicador emocional y económico más importante del país. Cuando sube, todo se mueve. Cuando baja, nadie termina de creerlo. Pero ¿por qué tiene tanto peso?
La respuesta está en la historia: crisis recurrentes, inflación alta y falta de confianza estructural hicieron que generaciones enteras adopten al dólar como referencia de valor. Desde el precio de un alquiler hasta el costo de un celular, todo termina comparándose con la divisa estadounidense.
En los últimos meses, el mercado mostró una relativa estabilidad cambiaria, pero eso no significa calma total. Economistas advierten que el verdadero impacto se mide en expectativas: si la gente cree que el dólar va a subir, ajusta precios antes de que ocurra.
Además, el dólar ya no afecta solo a grandes empresas o importadores. Influye en:
- Precios de alimentos
- Cuotas de gimnasios
- Streaming y plataformas digitales
- Turismo
- Electrónica
- Servicios profesionales
Entender el dólar hoy es entender cómo piensa el mercado argentino. Y mientras siga siendo refugio de valor, seguirá marcando el pulso de la economía cotidiana.


