Las marcas ya no compiten solo por ventas. Compiten por algo mucho más escaso: la atención de las personas.
Cada usuario recibe miles de estímulos por día: notificaciones, reels, mails, banners, mensajes, podcasts, streams. En ese contexto, lograr que alguien se detenga a mirar tu contenido se volvió oro puro.
Por eso las empresas están cambiando su estrategia:
- Menos publicidad invasiva
- Más contenido útil
- Más storytelling
- Más presencia en redes
- Más conexión emocional con la audiencia
Hoy triunfan las marcas que logran que la gente diga:
“Esto no es publicidad, esto me representa”.
La economía de la atención explica por qué crecen:
- Los creadores de contenido
- Los podcasts
- Las marcas con identidad fuerte
- Los negocios con estética cuidada
- Los proyectos con narrativa propia
El producto importa, pero el relato que construís alrededor del producto es lo que termina marcando la diferencia.


